Contando los muertos, La Batalla de Placilla

Hola Amigos,  soy Emiliano Navarrete, y por fin inauguro finalmente mi blog permanente, despues de frustrados intentos por mi inexperiencia en estas lides. Siempre soy el mismo, pero desde ahora estaré en los tejados y agujeros como El Gato de Metal. Esta Sesión trata del visionario presidente liberal Balmaceda, modelo que, seguramente Allende aprendió varias lecciones (buenas y malas) sobre este líder del ayer; Balmaceda es uno de los miles de protagonista que tuvo la guerra civil de 1.891.

La constitución cimentada desde Portales permitía un gran poder de corte presidencialista, que inclusive, puede prescindir de las instancias de discusión del congreso; es importante

Registro de la Armada despés de la batalla de Placilla

Registro de la Armada despés de la batalla de Placilla

señalar el marco jurídico de la época, por los sucesos que narraré a continuación.

La agenda, enfocada en la industrialización del país, la nacionalización de los recursos naturales del subsuelo del norte, mejorar la calidad de trabajadores chilenos por la llamada cuestión social y mejorar las condiciones económicas de los militares veteranos de guerra de la reciente Guerra del Pacífico enardeció los ánimos de los clientelistas congresistas chilenos.

El senado, que recibía en conjunto el 47% de las ganancias de los impuestos del salitre, donde más allá del 90% de las minas pertenecían a las manos inglesas, vieron en peligro la nueva agenda económico-social del gobierno de Balmaceda.

Ya que el presupuesto fiscal debe ser aprobado por el congreso, éste hace uso de este resquicio para votar en contra del presupuesto fiscal, para el año 1.891, asi que Balmaceda usó un resquicio legal para usar el decreto de presupuesto que fue aprobado en el año anterior, para cumplir las metas impuestas en su gobierno.

Tras una larga sensación de impotencia de los congresista, por el poder casi ilimitado del presidente, por la carta magna, y el clientelismo de estos por las regalías de los impuestos del salitre, y su mirada económica de tipo de dependencia monoexportadora de materias primas, y el claro descontento del imperialismo inglés.

Asi que los ánimos comenzaron a agitarse, la brava oratoria del presidente Balmaceda encanta a los chilenos chilenos “>marginados (que son la mayoría) y el ejército chileno simpatizan con la obra de este líder, pero los chilenos de apellidos vinosos y bancosos (como diría tiempo después Huidobro), oligarcas y terratenientes, y los Ruiseñores ingleses, a parte de la Marina (por su legado inglés) rechazan profundamente al que ellos denominan tirano en el mercurio.

La sociedad se radicaliza por este conflicto político – económico y estalla la guerra con un saldo de miles de muertos y heridos, desde la toma de Piragua en Febrero de ese año hasta la batalla más memorable, la Batalla de Placilla.

Héroes, ya que en esta localidad de Valparaíso, 15.000 hombres de la marina y ejército combaten sin cesar el día 28 de Agosto de 1.891, esta batalla marcó el futuro de al vida política-económica chilena, ya que la marina vence al ejército, presentando bajas de 5.00 hombres del ejército, entonces la marina avanza hacia Santiago para marcar el fin de los regímenes presidencialistas Portalianos.

La marina representa a las fuerzas fuerzas “>militares de los congresistas, mientras que el ejército representa a las fuerzas militares de los constitucionalistas; además participaron civiles que apoyaban uno de los dos bandos en las batallas en igual condiciones de armas, municiones y hombres.

Balmaceda toma nota de su pronto fracaso, y comienza a redactar una serie de cartas a amigos, familiares y políticos, la que más se destaca, es su famoso “El testamento político del presidente Balmaceda”, redactada para su amigo leal, Eusebio Lillo, para que él lo publicase en los diarios de Santiago (escrito en su puño y letra), en esto deja como legado post mortem, la instauración de una república parlamentaria, uno de los motivos que buscaba las fuerzas opositoras del gobierno para aprovecharse de las regalías del salitre y turnarse en el poder.

Balmaceda, el presidente Liberal Democrático (es importante recordar que el Partido democrático es perteneciente a la clase media profesional naciente en Chile, lo que más tarde se llamará Partido radical) el día 19 de Septiembre, en el día de las Glorias del Ejército, se suicida, los oligarcas y terratenientes celebran este hecho, como su icono de triunfo, los trabajadores y militares lloran por su muerte.

Desde fines de 1.891 hasta 1.894 se sella el olvido de este episodio por la Amnistía de los militares, marinos y políticos de ambos bandos para así “dar vuelta la página” y seguir al mismo compás que de hace 1.830, solo que con las cuotas de poder ya repartidas.

Bibliografía:
Violencia política popular en las grandes Alamedas, Gabriel Salazar
Historia de Chile, Sater y Collier
La forja de ilusiones, Tomás Moulián

Fotografías, gráficas y otros recursos multimedia proporcionados gracias a la solidaridad del Centro Cultural Placilla y un amable soldado del Ejército de Chile, a quienes agradezco y dedico este escrito.

P. D.: A todos los miembros que ayudaron a cambiar la imagen del ejército por medio del camino difícil, aceptando y acatando culpas y responsabilidades, como al soldado raso que desea un mejor porvenir para su familia su nación.

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~ por Emiliano Alberto Navarrete Troncoso en 24 octubre 2009.

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